Sería un hipócrita si dijera que los muertos, hoy consagrados en víctimas de la gran manzana, me duelen tanto. Decididamente ni por asomo como esos otros anónimos y olvidados, sepultados por el odio, la venganza y la indiferencia… Me duelen mis muertos por hambre, por guerras que claman a Dios…

j.m.boix