Este gobierno, además de inútil,  tiene más cara que un duro en cuartos. Además de verse obligado y no por propia voluntad, a prorrogar la miserable ayuda de los 400 € (en su caso 450) lo ha hecho pero con unas condiciones draconianas. Como si el mercado laboral que hoy nos alumbra fuera un edén de oportunidades, exige a los parados que “demuestren” ––no se sabe aún cómo–– que han buscado trabajo durante los ultimos 30 días, porque, claro está, para esta gentuza que nos desgobierna los parados son unos  irresponsables además de vagos irredentos que solo esperan vivir opíparamente de tan suculento subsidio. A la señora Fátima Báñez sólo le ha faltado decir que esta ayuda no se la gasten en vino.

Por lo demás, se castiga a la mayoría de familias –– en muchos casos reunidas  bajo un mismo techo para soportar este ingente saqueo––, a hacerse cargo de sus parados, abusando del dicho popular  “donde comen dos, comen tres”. En esta ocasión no hay “banco malo” que sanee las hundidas familias de este país. Cada vez se torna más asquerosa la humillante situación.

j.m.boix