Los norteamericanos, la OTAN y toda esa pléyade de paises aventureros que invadieron por la fuerza Afganistán saben que tienen perdida la guerra, al menos eso dicen oficiosamente mientras preparan sus planes para una honorable evacuación de sus tropas. Otra vez el afgano ha resultado ser  un combatiente irreductible, un luchador formidable por su independencia. Pero vamos a lo que en esta ocasión interesa. Mantener tropas en esa lejana región nos cuesta más de mil millones de euros anuales. Un dinero que cualquier gobierno responsable, que no fuera de fantasmones se negaría a pagar. Sin embargo Rajoy ha manifestado que estas tropas continuarán en Afganistán hasta 2014. ¿De dónde se va a sacar los tres mil millones que va a suponer su decisión?

Tenemos por delante un futuro de penuria a base de rescates y recortes que nos van a machacar hasta lo indecible y, sin embargo, este enloquecido gobierno va a continuar gastándose el dinero que no tenemos para que nuestras tropas continúen haciendo el farol en una guerra que ya se considera perdida. ¿Y todo para qué? Pues para que nuestros fantoches ministros se paseen por el mundo pavoneándose de que somos una potencia que también invadimos paises y barbaridades por el estilo. Ellos le llaman a esto mantener “los compromisos internacionales”. Pero cuando las cosas están como están en casa, el primer y único compromiso que debía tener este gobierno es con su pueblo. Si no hay dinero para mantener las prestaciones sociales tampoco debe haberlo para aventuras militares que nada nos reportan excepto heridos y muertos. Lo preocupante es que nadie de la oposición ni sindicatos de izquierda, antaño unidos al NO A LA GUERRA, alza la voz en esta situación. ¿O acaso la invasión y ocupación de Afganistán  es “buena y necesaria” porque fue bendecida por la ONU de Bush, el Papa y el sinvergüenza de Zapatero?

j.m.boix