Contínuan de manera obstinada sin querer verlo, negando lo evidente. La huelga-movilización de este 14-N ha sido otra importante llamada de atención sobre una situación que la inmensa mayoría de ciudadanos de este país no está dispuesta a soportar. El 14-N y a pesar de las amenazas de despido y la brutalidad policial, los ciudadanos han salido de manera pacífica a la calle para y por enésima vez decirle al gobierno, a Bruselas, a la Troika, a Merkerl que NO, que no NO vamos a pagar una crisis que no es nuestra, que NO vamos a seguir engordando el latrocinio de los banqueros.  Sin embargo, la paciencia de los ciudadadanos tiene también sus límites. Su comportamiento hasta ahora y a pesar de los humillantes y gratuitos apaleamientos por parte de la policía, ha sido ejemplar, mucho más civilizada y democrática que la del gobierno. Pero quien sabe hasta donde se puede llegar si se mantiene esta situación de quiebra entre gobernantes y gobernados.

Los ciudadanos europeos se defienden con escudos de la agresión policial

j.m.boix