ADA-COLAU-

Ya hacía falta que alguien se atreviera a llamar por su nombre a cada cual. Que no se mordiera la lengua y andara con rodeos y falsas cortesías a la hora de calificar la conducta de la Banca y la de su representante, Javier Rodriguez Pellitero, presente ayer en la Comisión de Economía del Congreso en la que tuvo el cinismo de afirmar, más o menos, que la política hipotecaria en este país es estupenda.

Ada Colau, esta abogada, luchadora incansable contra la barbarie de los desahucios, respondió al representante de la Asociación Española de Banqueros, temblándole la voz de indignación pero con firmeza «Decir que la legislación española es estupenda cuando hay personas que se están quitando la vida por una ley injusta es absolutamente criminal. Les aseguro que no le he tirado un zapato porque quería explicar mi punto de vista. Es un criminal y deberían tratarle así», dijo.

El Presidente de la Comisión le exigió, entonces, que se retractara de lo que había dicho, pero ella se negó, haciendo acopio de una extraordinaria entereza.

Personas como Ada necesitariamos en nuestro Parlamento de Madrid. Gente honesta capaz de sentir en sus entrañas las tremendas injusticias que se están cometiendo en nuestro país y que reaccione como Ada, sin contemplaciones y con ese lenguaje claro y contundente que entendemos todos. El tiempo del chalaneo y la cortesía política se ha terminado. Ya no caben en el escandaloso marco de depravación en que se mueven políticos y empresarios. Necesitamos personas, que como a Ada, le tiemble la voz de indignación ante tanta injusticia; necesitamos personas así de valientes para recuperar nuestra dignidad democrática. Porque ya es hora de desterrar eufemismos. Los que defraudan y se llevan el dinero de los ciudadanos se llaman ladrones, y los que por su acción u omisión producen muertes, hambre y miseria, criminales. Así de claro y con estas palabras.

Vaya por delante mi total adhesión y solidaridad con esta mujer.

j.m.boix