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El cinismo de Barack Obama.

Es dificil de entender, al menos para mi, la obsesión repentina de Obama en atacar Siria, incluso, saltándose a la torera al Consejo de Seguridad de la ONU. Se queja de que está institución está en manos del veto de Rusia y China y que por tanto ya no sirve. Se olvida con cinismo que ese mismo veto que hoy le fastidia para comenzar una guerra ha sido utilizado por los EE.UU. durante décadas en favor de Israel, y que ha impedido hasta hoy sancionar los innumerables desmanes y crímenes que los sionistas han cometido y cometen contra el pueblo palestino. En la matanza del gueto de Gaza, el ejército judio empleó bombas de fósforo, algo tan prohibido en la legislación internacional como el empleo de armas químicas. Por entonces EE.UU. vetó en el Consejo de Seguridad cualquier resolución condenatoria hacia Israel e incluso la entrada de inspectores de la ONU que confirmaran in situ este crimen contra la población palestina. Pero EE.UU. no impone “líneas rojas” a Israel ni a su genocidio contra el pueblo palestino. Cierto es que el imperio ha intentado siempre, y de hecho lo consigue, tener a las Naciones Unidas a su servicio. Algo que debía cambiar según las promesas de Obama en su campaña electoral, y su mensaje de un mundo multipolar donde el diálogo entre naciones sustituya a las guerras. Discursos que hoy se desmuestran vacios pero que por entonces levantaron inmensas esperanzas en un mundo harto de agresiones que se fió de él hasta el punto de obsequiarle el Premio Nobel de la Paz.

También cabe señalar que no se entiende que en este, su último mandato, Obama quiera despedirse con una guerra bajo el brazo como su antecesor Bush. Una guerra donde tampoco queda muy claro quien es el enemigo. Ya es bastante fracaso el suyo el no haber cambiando el talante de su agresivo país en política internacional.

Afortunadamente Barack Obama se está quedando solo. La UE le ha dicho que solucione el conflicto sin guerra por medio, y la mayoría de los países más poderosos le dan la espalda porque no ven clara la situación de Siria. Hasta el Papa, Francisco, se ha apuntado al No a la Guerra. Obama debía serenar su ataque de belicosidad y terminar su desgraciado mandato al menos sin sangre en sus manos,

j.m.boix