RECIBO-DE-LA-LUZ

Vencida la resistencia sólo queda el tiro al blanco al ciudadano. Estos hijos de puta que nos gobiernan saben que por más canalladas que nos hagan, los ciudadanos hemos tirado la toallla de la resistencia activa; a salir a la calle y montar cirios ante la barbarie en la que nos sumerge esta inmunda y corrupta plutocracia. El Gobierno ya no le tiene miedo al pueblo y de esta manera obra en consecuencia. La luz es un servicio público, que sin embargo se ha convertido también en una bacanal indecente en la que nadie sabe cifrar los costes de un recibo que de manera alarmante sube y sube en función de unas tramoyas económicas que solo entienden el franquista Martín Villa, presidente de Endesa, y sus secuaces del sector de las eléctricas. Entre los chanchullos de las llamadas subastas, el robo de los peajes, la deuda, el déficit que se arrastra y el que deviene y otras incomprensibles historias convierten el recibo de la luz en el segundo problema para los ciudadanos después de la hipoteca.

Ahora el ministro Soria abre la veda del tiro al blanco contra el usuario de tal manera que las subidas tengan carácter automático, o lo que es lo mismo, que las eléctricas suban las tarifas sin pedir permiso al gobierno. Un gobierno que renuncia así a protejer a los ciudadanos de los excesos de unas compañías insaciables que en el último año han subido los recibos más de un sesenta por ciento.

Cuando el gran canalla y traidor a la clase trabajadora, Felipe González, abrió las puertas de España al más salvaje de los liberalismos no tuvo ni quiso tener en prevención que las industrias eléctricas eran empresas vitales que gestionaban un servicio público esencial para el país, y que por tanto debían protegerse. Sin embargo lejos de eso nos vendió la moto de que abriendo al mercado nuestras empresas energéticas, nos daría a los ciudadanos la oportunidad de elegir precios más baratos en función de las dinámicas de competencia del mismo mercado. Luego llegaron los peperos de Aznar, y se repartieron las empresas entre sus derechones amigotes, colocando en sus dorados consejos de administración a toda esa caterva de “insignes sinvergüenzas” que todos conocemos y que siguen gravando con sus sueldazos el coste de los escandalosos recibos que pagamos.

Como si esto no fuera ya suficiente golfería, al día de hoy todos sabemos que estos mercados que actúan como auténticos oligopodios, han estado siempre trucados y que no existe la competencia entre estas empresas, que siempre han pactado los precios para su beneficio y en perjuicio de los ciudadanos.

Sólo el abuso insólito de un recibo de la luz que no deja de subir merecería por si solo una revolución social a pedradas con todos estos ladrones. Porque los ciudadadanos no sólo pasamos necesidades de todo tipo, incluido desalojos de nuestras casas  y hambre sino que, además, somos electrocutados cada dos por tres por estos granujas.

El recibo subirá a partir de este sábado en un 3,2%. 

Según la OCU, los que consuman poca luz sus recibos se encarecerán entre 60 y 100 euros al año.

j.m.boix