UNA LEY MORDAZA,  UNA LEY DE HUELGA… ¿QUÉ HACE LA OPOSICIÓN ANTE EL MASIVO ATAQUE DEL PP A NUESTROS DERECHOS Y LIBERTADES CONSTITUCIONALES?

Cabría preguntarse ante la grave y anómala situación política que atravesamos ¿Qué hace la Oposición Parlamentaria? ¿Qué están haciendo nuestros políticos de izquierda y aquellos que se sienten demócratas de corazón ante un Partido Popular que se ha situado claramente en FUERA DE JUEGO al dinamitar la Constitución en solitario, solo con los votos de su mayoría absoluta? La respuesta es fácil: NADA.

Mientras que la calle enronquece y se desangra, mientras el ciudadano sufre la mayor de las agresiones de nuestra historia democrática, mientras el gobierno ejerce su mandato bajo la violencia de la porra policial y la cárcel, mientras se mina y destruyen los derechos civiles consagrados en nuestra Carta Magna, nuestros políticos continuan impertérritos, con cara de póker, como si no fuera con ellos, enmascarados en lo políticamente correcto, en las buenas formas, en los discursos estériles, en las interminables denuncias formales. Aparecen en las televisiones cuando les dejan para dirigirnos frases huecas, mensajes sin ideas, gilipolleces sin futuro, o ese incalificable “y tú más”, como consigna salvavidas en el escandaloso basurero de corrupción en que se ha convertido la política en nuestro país. Y se quedan tan contentos de haber “cumplido con su deber” en la defensa de los ciudadanos. No son políticos, son los malos cómicos de esta tragedia, actores secundones de un desgraciado bodevil donde cobran por no hacer NADA.

NADA, NADA, NADA. Ninguna reacción novedosa de nuestra Oposición ante el escandaloso acoso y derribo de nuestros derechos Constitucionales, ningún gesto de firmeza ante un envalentonado Partido Popular que va de rey del mambo, y que ya ha cruzado en demasiadas ocasiones la línea roja del juego democrático. Un Partido Popular que se ha cuidado en controlar un poder casi absoluto en todos los órganos, incluido el Tribunal Constitucional.

Pero, ¿qué nos cabe esperar de esta pusilánime oposición de izquierdas? Una oposición que permanece en la inercia de un absurdo juego parlamentario que adquiere carácter de esperpento ante la gravedad de los hechos y el clamor de la calle. Una oposición que continua anclada en lo cómodo, en lo políticamente correcto, en la normativa borreguil de lo inútil, en la impotencia,  sorda ante la hecatombe que sucede más allá de los leones que flanquean el Congreso. Ante esta consigna de comportamiento, el que osa blandir una alpargata, proferir una mala voz o un sanguíneo discurso radical ante el escándalo político, es acusado de inmediato de radical, de kaleborrokero u otros vilipendios al uso por los propios compañeros, por los popes del sistema, por la puerca televisión pública y privada, por la prensa subvencionada… Todos están en el secreto para que la voz desesperada de la calle no contamine a nuestros políticos, no entre en su “santa santorum”. No quieren políticos, quieren zombis facilones de dirigir y acallar, insensibles a todo menos a sus sillones, a sus carteras y a sus aviones para irse de puente. Padecemos una Oposición culona, inútil, supérflua que sólo la mueve su pútrido egoismo por obtener el poder. Cuánto “peor mejor”, hace sus cábalas electorales sin considerar el horroroso sufrimiento que mientras tanto soportan millones de ciudadadanos.

¿Qué va a hacer esta Oposición parlamentaria cuando el PP ponga en marcha con su mayoría absoluta su Código Mordaza que desahuciará a los ciudadanos, no solo de sus casas sino también de las calles? ¿Qué va a hacer cuando esta organización parafascista que nos gobierna apruebe su Ley de Huelga que atará de pies y manos a los trabajadores a la hora de defender sus derechos? ¿Votar NO y a casita que es domingo?

SEAN VALIENTES Y DEFIENDAN LOS DERECHOS Y LIBERTADES QUE CONSAGRA NUESTRA CONSTITUCIÓN. APOYEN LA CALLE CON UNA HUELGA O AL MENOS CON UN SONORO PLANTE EN EL CONGRESO Y DEMÁS INSTITUCIONES DE GOBIERNO QUE OBLIGUE AL PP A ABANDONAR SU INACEPTABLE DERIVA AUTORITARIA. 

TODOS NOS JUGAMOS EL FUTURO.