JUEZ SILVA

“Si la ciudadanía tuviera un relato completo de cómo en los últimos 15 años determinada caja de ahorros se ha gestionado, si supiera quienes han intervenido, cuáles han sido los protocolos y las formas de actuación, el sistema institucional no lo soportaría y el ciudadano comprobaría el tipo de alianzas que en un momento dado se pueden procudir entre los corruptos, determinados medios de comunicación, determinados elementos que forman parte de las instituciones y que están incardinados en la casta política”. (Declaración del juez a los medios)

El juez Elpidio Silva ha amenazado con “tirar de la manta” tras su imputación por el caso Blesa. Con todo el respeto le respondería a este juez que tire ya de ella, que la verdad que guarda y que, según él, nos escandalizaria a todos no puede ser letra de cambio de negociación alguna. Estamos un poco hartos de ese “tirar de la manta” que al final nunca se tira, hartos de que se juegue con los ciudadanos en provecho de lo propio. El juez Elpidio denuncia hechos demasiado graves que, independientemente de la utilidad que pueda tener para su propia defensa, debemos conocer todos. Y si tiembla, cae o se va a hacer puñetas este sistema pues ya va siendo hora.

Las palabras del Juez Elpidio dejan entrever la existencia de esa trama de mafiosos enquistada en el poder y que tiene nombres y apellidos. Una trama que todos sabemos de que existe, y también los gansters que, sospechamos, la conforma pero que nadie se atreve a investigar ni mucho menos destapar. Sin embargo no hacerlo supone cohabitar con el delito, y el señor Silva tiene el deber, primero como ciudadano y después como juez de denunciarlo.

Por tanto, tire de la manta, señor Silva, tire independientemente que le beneficie o no su acto de valentía. Porque esta España podrida hasta sus cimientos está a falta de héroes, de personas como usted que dejen al descubierto de una vez por todas las ratas que corroen y pudren nuestro presente y futuro. Usted ha dicho que “la justicia es una caja negra que nadie quiere abrir”. Pues ábrala usted, señor Silva. Tenga las agallas suficientes y no se quede en la simple amenaza. Muchos ciudadanos se lo agradeceríamos.

j.m.boix